Los riesgos de la pornografía: «Abundan los mitos».

La sexóloga Ignacia Rabanal, ahonda en la importancia de hablar sobre sexo con los jóvenes. No es sólo explicarles los típicos temas de anticoncepción o enfermedades de transmisión sexual, sino también abordar puntos cruciales como el autoconocimiento y el consentimiento. En esto, es importante el diálogo con los hijos. “Si lo dejamos en manos de la pornografía o lo que dicen los amigos, eso va a ser perjudicial para ellos”, dice.

Octubre de 2022.- La adolescencia es una etapa de riesgos, de esas primeras veces que luego rememoramos de adultos. Una de esas incursiones iniciales es el sexo y, el cómo lo enfrentan actualmente nuestros jóvenes en un mundo lleno de información, depende de cómo se les ha educado en torno a ello. Pero no sólo en lo referido al coito, sino a una sexualidad integral que abarque temas como el consentimiento, emociones, autoconocimiento, derechos sexuales reproductivos, entre otros temas como prevención de enfermedades de transmisión sexual y el acto mismo.

La educación sexual, de acuerdo a la sexóloga Ignacia Rabanal, comienza desde la niñez. “Somos seres sexuados desde que nacemos, y en esto juega un rol importante el apego y el afecto. No sólo debemos acercarnos a la sexualidad en la adolescencia, es algo que nos acompaña toda la vida”, dice.

Y sí, existe peligro en buscar información sobre sexualidad en internet, sobre todo cuando se es joven y se absorbe con mayor facilidad todo lo nuevo. “Como padres, tenemos que hacernos cargo de la educación sexual integral de nuestros hijos, porque nadie lo hará por nosotros, menos aún los colegios. Si lo dejamos en manos de la pornografía o lo que dicen los amigos, puede ser muy perjudicial», dice Rabanal.

Un grupo de investigadores, en un artículo publicado en julio 2022 en la Revista Española de Salud Pública, analizó 14 estudios sobre el consumo de pornografía mainstream. Los autores concluyeron que la visualización de pornografía mainstream tiene una repercusión a corto y/o largo plazo en la salud sexual de los adolescentes.

Se identificaron asociaciones entre el consumo de pornografía mainstream y debut sexual temprano, sexo inseguro, multitud de parejas sexuales, expectativas sexuales poco realistas, objetivación sexual y roles de género estereotipados. Por ejemplo, la exposición a un entorno de medios sexualizados estuvo asociada con creencias más fuertes de que las mujeres son objetos sexuales.

Sobre lo anterior, Ignacia explica: «Con la pornografía se produce algo muy peligroso, porque están consumiendo información alejada de la realidad, errónea y donde abundan los mitos y estereotipos. Los adolescentes se nutren de este contenido y constituye finalmente su referencia en cuanto a sexo”.

Tenemos que hablar

Para Rabanal, lo primero que hay que tener en cuenta es que los padres, al no hablar de sexualidad con sus hijos, transmiten la idea de que no se debe hablar de sexo y refuerzan el carácter tabú que socialmente se le ha asignado. La sexóloga también asegura que el autoconocimiento tiene un rol fundamental en la educación sexual de adolescentes: “Es ideal que nuestro primero encuentro sea con nosotros mismos para conocernos y luego poder compartir sexualmente con otra persona. Hay que normalizar la masturbación, el mirarse, tocarse. No como modo erótico, sino espacios de salud».

Agrega: “La educación sexual que le entreguemos a nuestros hijos, debe basarse en un acompañamiento. Entregar información y ponerse en el lugar del otro, pero no en las restricciones o tabúes. Y antes de hablar, me tengo que informar, bajo qué creencias quiero educar y eso dialogarlo primero como padres. Por ejemplo, si somos extremadamente religiosos y creemos que el sexo es sólo para procrear, vamos a educar a nuestro hijo bajo este concepto. Una vez definido eso, lo importante es hablar y normalizar el sexo. Lo podemos hablar cuando lavo los platos, cuando pongo la mesa. O cuando como pizza y dicen: ‘está rica la pizza’ y uno puede decir: ‘¿sabías que el comer genera placer? Y el placer es’ y te largas a hablar. Hay que evitar el ‘siéntate, tenemos que hablar’. Eso sólo entregar el mensaje que es un tema que se habla una vez y que es incómodo”.

Este y muchos otros temas aborda Ignacia Rabanal. En su cuenta profesional de Instagram (@ignarabanal), ofrece información y servicios de sexualidad y educación sexual para adultos y jóvenes.  Búscala aquí.

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